Somos más de 1200 empleados

Sala de prensa

Descubre toda la actualidad corporativa de la compañía

¿Cuáles son los principios de la economía circular?

03/09/2025

Compartir:

economía circular

Cada año, el mundo produce más de 50 millones de toneladas de residuos electrónicos. Es una cifra abrumadora, difícil de imaginar, pero que sale de lugares cercanos, como ese cajón de casa o ese armario de la oficina donde guardamos los viejos móviles que ya no usamos.  Son el mejor síntoma de un modelo de producción que está llegando a su límite. El sistema de «fabricar, usar y tirar», conocido como economía lineal, no solo es insostenible para el planeta, sino que también es un modelo de negocio cada vez menos inteligente.

Frente a este enorme desafío, surge una solución lógica, rentable y sostenible: la economía circular. Se trata de una nueva forma de entender la economía que busca aprovechar al máximo todo lo que fabricamos. Su objetivo es eliminar los residuos, mantener los productos y sus materiales en uso el mayor tiempo posible y, en el proceso, regenerar nuestros sistemas naturales. Comprender sus principios es entender el futuro de la producción y el consumo.

 

El problema del modelo de «Usar y Tirar»

Para valorar la solución, primero hay que entender por qué el sistema antiguo ya no nos sirve. El modelo lineal se basa en la suposición de que siempre tendremos recursos naturales baratos y fáciles de conseguir, algo que ya hemos comprobado que no es cierto. Esto crea varios problemas:

  1. Huella de carbono e impacto ambiental: El modelo lineal es muy intensivo en energía. La extracción de materias primas, su transporte a través del mundo, la fabricación en grandes factorías y la distribución global de los productos finales generan una enorme cantidad de emisiones de CO2. La mayor parte de la huella de carbono de un dispositivo se genera antes incluso de que lo saquemos de la caja.
  2. Dependencia y costes volátiles: Un smartphone es un cóctel de materiales de todo el mundo. El precio del litio para las baterías, del cobalto o de otros metales raros puede subir y bajar de forma brusca por razones políticas o por escasez. Esta dependencia hace que los costes de fabricación sean impredecibles y, a la larga, más caros.
  3. Pérdida de valor: Se estima que cada año se desechan miles de millones de euros en oro, plata, cobre y otros metales recuperables procedentes de dispositivos móviles que acaban en vertederos. Es, literalmente, tirar dinero a la basura.
  4. Una nueva conciencia social: Los tiempos han cambiado. Tanto los clientes como los propios empleados prefieren marcas que demuestren un compromiso real con la sostenibilidad. Una empresa que no tiene un plan para sus residuos o que fomenta la cultura de lo desechable se arriesga a perder reputación, talento y clientes.

 

Los pilares del modelo circular

La economía circular ataca estos problemas de raíz a través de una serie de principios prácticos. Te los explicamos a continuación:

 

1. Diseñar para que las cosas duren

El primer principio de la economía circular es crear productos que tengan una vida larga y útil. Un dispositivo diseñado bajo esta filosofía utiliza tornillos estándar, tiene una batería que puede ser reemplazada con facilidad y una pantalla que un técnico puede cambiar sin riesgo de dañar otros componentes. Se combate la «obsolescencia programada» (la idea de hacer que las cosas se estropeen o pasen de moda rápido para que compres más), creando en su lugar productos de calidad que son una inversión, no un producto de usar y tirar.

 

2. Reducir y reutilizar

La forma más eficaz de sostenibilidad es no necesitar crear algo nuevo. El principio de reducir se centra en alargar al máximo la vida de lo que ya tenemos. Por ejemplo, cuando un fabricante ofrece actualizaciones de software que hacen que un teléfono de hace tres años siga siendo seguro y funcional, está aplicando este principio. Como usuarios, cuidar la batería o usar una buena funda son actos sencillos de reducción.

La reutilización es el siguiente paso lógico y uno de los de mayor impacto. A menudo cambiamos de móvil o de portátil cuando aún funciona. Venderlo en el mercado de segunda mano, dárselo a un familiar o a un hijo, o incluso reutilizarlo en casa como una cámara de seguridad, un vigilabebés o un reproductor de música son formas de darle una nueva vida. Para una empresa, la reutilización interna es una estrategia financiera clave: los teléfonos de los empleados que se van son revisados y reasignados a nuevas incorporaciones, reduciendo de forma directa el gasto en nuevos equipos.

 

3. Reparar y reacondicionar

Este principio es el corazón de la economía circular y donde se crea un enorme valor. La reparación es fundamental y está en el centro de movimientos como el «derecho a reparar», que defiende nuestro derecho como consumidores a poder arreglar nuestras propias cosas. Cambiar una pantalla rota o un puerto de carga es una acción circular básica.

El reacondicionamiento (o refurbishment) lleva esto a un nivel profesional y a gran escala. Se trata de un proceso industrial para restaurar un dispositivo a un estado «como nuevo». Un teléfono reacondicionado pasa por un diagnóstico completo, se le cambia la batería si es necesario, se verifica el funcionamiento de cada componente, se limpia a fondo y se realiza un borrado de datos certificado y seguro. El resultado es un dispositivo que se puede volver a vender con total garantía, a un precio más asequible.

Hacer esto con cientos de dispositivos a la vez, como ocurre en las empresas, es un gran reto logístico. Requiere de un experto que se ocupe de la recogida, el borrado seguro de todos los datos y la puesta a punto. Por suerte, existen servicios de economía circular de Zeleris que gestionan todo este proceso
Hoy Zeleris cuenta con proceso de reacondicionado y puesta a punto de smartphones, alarmas, routers, smartphones, laptops, etc… , permitiendo a las empresas recuperar dinero por sus antiguos dispositivos sin ninguna complicación.

 

4. Reciclar

El reciclaje es la última red de seguridad del modelo de economía circular, reservada para aquellos dispositivos que de verdad están al final de su vida útil  (es decir, no pueden ser reparados ni reacondicionados). Reciclar no es tirarlo a la basura normal, sino llevarlo a un punto limpio o a un servicio especializado. Allí, se desmonta de forma segura. Por un lado, se gestionan los componentes peligrosos, como las baterías, para que no contaminen el medio ambiente. Por otro lado, se recuperan los materiales valiosos.

Es un proceso de minería urbana: se extrae oro, plata, cobre, paladio y otros metales de los circuitos. Recuperar estos materiales mediante el reciclaje consume muchísima menos energía que extraerlos de una mina, cerrando así el ciclo de los materiales de la forma más eficiente posible.

 

Economía circular: Una oportunidad para todos

Adoptar los principios de la economía circular en nuestro día a día no es solo un acto de responsabilidad con el planeta. Es una decisión inteligente. Para las empresas, representa una oportunidad clara de reducir costes, generar nuevos ingresos a partir de lo que antes consideraban «basura», y mejorar su reputación como marca moderna y comprometida. Para todos nosotros como consumidores, significa poder acceder a productos de alta calidad y con garantía a un precio más asequible, y tener la tranquilidad de que estamos contribuyendo a un modelo de consumo más justo y sostenible.

La transición hacia la economía circular ya está en marcha. No es una utopía lejana, sino una realidad práctica y rentable que está transformando industrias enteras. Entender sus bases nos permite a todos, como profesionales y como ciudadanos, formar parte activa de este cambio tan necesario como positivo.

Noticias relacionadas